Los días de trabajo van sucediéndose de manera vertiginosa. Tal vez el cuerpo no lo note esperando que lleguen rápidamente los momentos de descanso, pero el edificio laboral no lo siente de la misma manera y el paso del tiempo puede ser una presencia que avanza de manera aterradora.

No es para tener miedo, claro, pero muchas veces la falta de mantenimiento encuentra paredes resquebrajadas, con sitios en donde la pintura se encuentra descascarada o con focos de humedad muy fuertes y aunque no se alerte todo el personal de ello de manera frecuente, son malestares que se sienten y que, de una manera u otra, irán afectando el tranquilo proceder laboral.

¿Por qué son necesarias las restauraciones?

Con frecuencia se siente un peso financiero cuando se toma la drástica decisión de que si no se reemplaza una pared o no se hace un arreglo general de las filtraciones, la empresa tendrá que detener su funcionamiento. Pero qué sucede si en lugar de que se llegue al deterioro total de un sector se invierte en restauraciones parciales a medida de que vayan encontrándose los inconvenientes.

La prevención y el trabajo de manera ordenada en el mantenimiento industrial hacen que se abaraten los costos mientras que se agrega tiempo de útil a las instalaciones. Es indudable que el mantenimiento es una apuesta que se tiene que hacer también cuando se piensa en el personal y en cuánto se necesita de su colaboración diaria. Un ambiente cuidado hace que cada trabajador se sienta responsable y sume esfuerzo por mantenerlo así.

¿Andás necesitando restauraciones?

Seguramente estuviste mirando tu entorno y descubriste que te hace falta alguna restauración. Podés haber encontrados fallas en paredes, techos, fachadas o también en instalaciones que se han ido decayendo. El cableado, los vidrios, la luminaria, todo tiene su posibilidad de ser restaurado y Miesa la capacidad de llevarlo a cabo.

¿Querés saber cuánto te ahorrarás?  ¡Contactate con Miesa hoy mismo!

Contenido producido originalmente por FastForward Concepts para Miesa.